¿Qué nos dice ahora el consejo de ministros sobre la evolución de la economía?

Elías Amor Bravo, economista

Cuba es uno de los pocos países del mundo en que, al no existir datos e indicadores de coyuntura publicados y difundidos por organismos independientes, la información sobre el estado y evolución de la economía es ofrecida, nada más y nada menos, que por el consejo de ministros. Y esto es lo que ha publicado Granma hoy, al referirse a la "agenda del consejo presidido por Raúl Castro", que no se pierde una sola de estas sesiones monográficas dedicadas al análisis de la economía.

Pues bien, de acuerdo con la información oficial, “durante el primer semestre del año el desempeño de la economía nacional estuvo en correspondencia con los pronósticos elaborados para la planificación del 2017”. Declaraciones en Granma de Ricardo Cabrisas, responsable de Economía y Planificación, quien, además, señaló al respecto que «en aras de cumplir con el Plan, se continúa trabajando en la adopción de medidas para garantizar las actividades priorizadas que aseguran la vitalidad de la economía».

Es decir, y retomando la ambigüedad del discurso oficial, lo que Cabrisas quiso decir es que si la planificación de la economía para 2017 asumía que estaba en recesión, esta continúa siendo la situación actual sin que nada de lo que se está haciendo pueda poner fin a ese entorno crítico en que se desempeña la economía castrista. Cabrisas destacó que “se proyecta alcanzar un 98% en el plan de inversiones y que persiste la tendencia a concentrar y planificar los mayores niveles de ejecución en el segundo semestre, determinado esto por el arribo de los suministros importados y la concreción de los contratos” pero es evidente que la situación de la economía no da para muchas alegrías y que este análisis oscurantista y poco transparente, en el que faltan datos agregados de los principales indicadores macroeconómicos, no se puede calificar de optimista, sino todo lo contrario.

Las pinceladas con las que Cabrisas obsequió a los ministros dicen poco del estado de la economía, y tan solo “las principales producciones agrícolas reportan cumplimientos favorables, y las de viandas y hortalizas se sobrecumplen”, para destacar a continuación que “no sucede así con la leche y la carne vacuna, cuyos indicadores quedan por debajo de lo planificado”. Una vez más, el eterno problema de dar de comer a la población no resuelto durante 59 años. Como siempre, el culpable no está en la dirección política del país. En ausencia de bloqueo, esta vez se explicó que ha sido la sequía la que “ha impactado de manera negativa en los resultados de este Plan. Al concluir el mes de mayo los embalses de abasto a la población estaban al 43% y los destinados a asegurar la producción de arroz a un 27% de su capacidad”, sin reconocer que la falta de una política hidráulica de inversiones, trasvases e interconexión de sistemas, es otro de los atrasos de infraestructuras de la economía castrista.

Prosiguió Cabrisas con datos del transporte, que según su descripción “registró afectaciones en las cargas, sobre todo en el sistema ferroviario”. Este es otro de los aspectos que condicionan los costes de la distribución en la economía castrista, donde la mayor parte del transporte se realiza por medios no sostenibles que consumen derivados del petróleo, y no se aprovecha la red ferrroviaria, que ha sido abandonada por la falta de inversiones. Por último, Cabrisas señaló que “la producción de azúcar crudo, si bien se incrementó en un 20% con relación al año anterior, se incumplió en 300.000 toneladas”, pero esta historia ya es una vieja conocida desde que Fidel Castro acabó con el sector a comienzos de siglo.

Tan solo dos noticias positivas marcaron este análisis oficial de la economía: el turismo “que al cierre de mayo superó los 2.260.000 visitantes, un 20% de crecimiento con respecto a igual periodo del 2016” (el incrementalismo absoluto se ha convertido en el objetivo de la política turística castrista y ya se verán sus consecuencias negativas muy pronto) y el déficif fiscal, del que simplemente añadió que “se prevé en un rango inferior al planificado para la etapa" dado que “los ingresos brutos representan el 53% del Plan anual, lo cual está determinado fundamentalmente por el comportamiento favorable de los ingresos tributarios”, o dicho de otro modo, por una mayor presión fiscal que habrá recaído, sobre todo, en los nuevos trabajadores por cuenta propia, aunque no lo digan.

La información publicada en Granma señala que “los miembros del Consejo de Ministros aprobaron el informe sobre la marcha de la economía al cierre del primer semestre del 2017, el cual será presentado en la próxima sesión de la Asamblea Nacional del Poder Popular, convocada para el 14 de julio, momento en que nuestro pueblo recibirá una mayor información”. La verdad es que aprobar un informe de estas características y marcharse tan tranquilo para casa tiene su mérito, ¿no creen?

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